martes, 18 de marzo de 2008

Costumbres Argentinas

Algunas costumbres tradicionales de este querido país de los confines del Cono Sur.
  • El asado del domingo.
  • El dulce de leche.
  • El mate.
  • Las costumbres gauchescas e indígenas que persisten desde hace siglos.
  • El tango.
  • El folklore.
  • Los programas del Negro Olmedo.
  • Las callecitas de Buenos Aires (tienen ese “qué se yo”, ¿viste?)
  • Tener la avenida más larga del mundo (Rivadavia) y la avenida más ancha del mundo (9 de julio).
  • Ser descendiente de los barcos.
  • Hacerse el Pelotudo, con mayúsculas, y pretender pasar por encima a quien esté más cerca.
  • Que salgamos campeones en un mundial de fútbol con un gol hecho con la mano.
  • Que todos los músicos del mundo digan que el público argentino es el mejor para el que han tocado.
  • Que el país sea rico en todo y sin embargo la gente se muera de hambre.
  • Que un político (léase ignorante) destruya lo que hizo su predecesor.
  • Que se prohíba en determinado momento a los grandes artistas por no estar de acuerdo con las políticas de turno.
  • Que un escritor sea nombrado “Inspector de mercados de aves de corral” por un imbécil que, difícilmente sepa quién es Don Quijote de la Mancha.
  • Que el imbécil de arriba se llame Juan Domingo Perón y haya sido presidente por tres períodos.
  • Que se nombre director de la Biblioteca Nacional a algún escritor ciego, que anheló ese puesto durante toda su vida.
  • Que un gobierno esté manejado por una ex prostituta inepta para todo y un ministro que tiene mayor poder que ella.
  • Que cada tanto a algún militar con botas locas se le ocurra sublevarse y violar los derechos humanos.
  • Que los artistas tengan que morirse lejos de su patria y obtengan el debido reconocimiento a su genialidad cuando lo único que queda de ellos (además de sus obras) son sus huesos, bajo la sombra de una lápida de Plain Palais ó Montparnasse.
  • Que las personas nobles tengan una vida breve y hermosa y sean recordados para siempre.
  • Que las personas despreciables tengan una existencia larga y que no merecen, pero también sean recordados para siempre.
  • Que la muerte de algún prócer de la cultura sirva como excusa para reeditar todas sus obras y lucrar morbosa y asquerosamente con alguien que no fue lo suficientemente valorado en vida.
  • Que las privatizaciones, en vez de contribuir a saldar la deuda externa, la hagan aumentar.
  • El humor inteligente de Tato Bores, Les Luthiers, Casero ó Capusotto.
  • El humor deplorable, banal y vulgar de ciertos programas de televisión y de ciertas películas propensas a suscitar la carcajada fácil.
  • Que, si asesinan a un joven rubio y de ojos celestes, todo el pueblo se movilice en fervorosa marcha hacia la Plaza de Mayo.
  • Que, si a un joven lo tiran al Riachuelo en vida y éste muere, a nadie se le mueva un pelo.
  • Que la Policía sea la basura más grande que existe y vivan contentos en su podrida mediocridad.
  • Los cuidacoches callejeros que, si no se les paga, destrozan el vehículo estacionado a rayones limpios.
  • Los programas de chimentos que hacen pública la vida de la grasa de las capitales.
  • Que la persona que mata a un delincuente sea detenida, privada de su libertad e incomunicada por quienes no pudieron cumplir su trabajo (a alguien tienen que detener, por lo menos para demostrar que se mueven).
  • Que el Presidente de la Nación le pase el bastón de mando y el cargo a su esposa.
  • Que la leche destinada a los planes sociales no llegue al destino adecuado y sea más fácil conseguirla en una tienda de Paraguay, y que además haya que pagarla.
  • Que la diversión mayor en un partido de fútbol sea ver como se mueren los del equipo contrario a tiros.
  • Olvidarse de festejar el Día de la Independencia y el 25 de mayo, y en cambio festejar con toda la pompa San Patricio y Halloween.
  • Que desde algún escritorio una persona se ponga a analizar estas cuestiones, como yo lo estoy haciendo en este momento, y se pregunte si el mundo avanza ó va para atrás, si todo pasa pero todo queda.

FF