viernes, 26 de octubre de 2007
Causalidades
Creo que cuando termines de leer esto (si lo lees alguna vez), te darás cuenta que es para vos y por vos...
Quisiera convidarte con estos textos que se me caen de las manos, que se me escapan de la conciencia, de puro caprichosos que son. Mucho me gustaría que no te disgustasen. Creeme.
Ayer agarré “Octaedro”, tenía ganas de releer a Julio… no sé si alguna vez te lo dije, pero me gusta muchísimo dejar que mis manos abran los libros donde les de la gana, me gusta dejarlas jugar, me gusta que decidan ellas (y no mi conciencia) el lugar y las reglas del juego. Hace meses que no me canso de repetir que nada es casualidad, y a esta altura debés creer que estoy completamente loco; y entonces página 179, segundo párrafo, decimocuarto renglón: “No puede ser que nos separemos así, antes de habernos encontrado”.
La diferencia entre lo real y lo fantástico es una cuestión de contexto. En mi vida siempre fue así. No puedo (ni quiero) creer que algo así me haya pasado justo ayer mientras iba en el 146 a la clase de contrabajo, por pura casualidad.
Intento en vano olvidarme de todo, sacrificar mis palabras y mis actos, mis pensamientos, mis locuras, mis creaciones. Hay que decidir, hay que elegir… y elegir implica renunciar.
Decidí quedarme quieto y esperar, esperarte, a que te des cuenta de que sigo en el mismo sitio en el que estaba hace un tiempo, esperar que el tiempo pase y se agote mi espera, esperar a dormirme, a dormirme para esperar volver a soñar que la espera termino y tengo todo lo que necesito a mi alrededor. Espero que mi desesperación no me deje inmóvil. Lo frustrante que es esperar lo que me esperaba. Te veo pero no puedo observarte, te siento pero no te tengo, te hablo pero no me escuchas, te escribo pero no me lees. Esperar es difícil, pero más difícil es saber esperar.
Esperar a mitad del jazz más triste del planeta, buscando en los ojos desconocidos de mañana que quizá quede en otro cuerpo (ajeno pero complaciente), rodando en espirales y locura, en ese maravilloso estado de ya no ser.
Bienvenida a mi colección de ausencias… de todas ellas, vos sos la que más duele.
HB (P)
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
3 comentarios:
la idea es q no te enrosques, y no me escuchas. Creo que es díficil colocarl a alguien en una colección de ausencias, pero a la vez es lindo, porque sólo puede ser una ausencia alguien que haya sido tan importante que cuanod se vaya, nada pueda ocupar su lugar y creo que es el caso. Igual a veces esperar es buen consejo. Ojalá este sea el caso. Abrazo de otro admirados de cortazar.
A todos nos ha pasado alguna vez... por suerte existe el tiempo que, si bien en algunos casos no nos hace olvidar, sí ayuda haciendo que todo parezca menos trágico...
Tengo que felicitarte, por favor pensá seriamente en reemplazar la pequeña estrategia del esqueleto con algo como esto... jaja
Besos!!
La diferencia entre lo real y lo fantástico es una cuestión de contexto.
TERRIBLE ESA PARTE, TERRIBLE TODO PITU
ME DIO PIEL DE GALLINA, TE JURO, HAY COSAS Q NO PUEDO CREER HABERLAS SENTIDO Y QUIZAS QUE UNA PERSONA EN PALABBRAS LO EXPRESE TAN BIEN, Q TALENTO TIENE DIOS
Publicar un comentario